desdoblada
Mi subcutánea al aire,
la yugular afuera,
las cavas entre dientes,
el pecho al revés,
adentro un entrevero
translúcido y vulnerable,
mi cuerpo sincero,
de emociones inagotable,
de temores palpables,
y con el tiempo entero
metido entre las aristas
de los femorales,
y con filo en las coronarias.
Si me muevo
moriría,
pero,
¿No es eso lo que quiero?
derramar la sangre mía,
por eso soy un cuerpo inverso
con todo lo de dentro afuera,
y afuera algún perverso
se ríe y me vulnera,
y yo sigo fingiendo
viviendo
como si no sintiera.


